InfoSUR - Sitio oficial del Movimiento Proyecto Sur

13:38 | 10 de septiembre de 2010

ENTREVISTA A LAS RESPONSABLES EN ARGENTINA DEL PRESTIGIOSO MÉTODO CUBANO DE ALFABETIZACIÓN

Yo, sí puedo

Florencia Laje - Para InfoSUR

El programa cubano de alfabetización “Yo, sí puedo”, se aplica en nuestro país desde 2003. Su objetivo es acabar con el analfabetismo. Entrevistamos a Claudia Camba y Ana María Álvarez, coordinadoras del Programa que ya se aplica en 10 provincias argentinas.

22-Mar-2010 | -¿Cómo fueron los comienzos del “Yo, sí puedo”?
-En Cuba, este programa surge en 1999/2000, pero Cuba es territorio libre de analfabetismo desde el año 1961, cuando con casi un 50% de su población analfabeta durante un año, se detuvieron las universidades y todos los estudiantes se fueron al campo a alfabetizar.
A partir de entonces siempre colaboraron con los países que les pedían ayuda por la experiencia. El primer país fue Nicaragua, y cuando Haití le pidió ayuda a Cuba viajaron tres pedagogos del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño (IPLAC) y llevaron adelante un programa radial que llamaron “Alfaradio”, y en el término de dos años lograron alfabetizar a 150.000 haitianos. A partir de este hecho, la UNESCO dio una mención al instituto. Cuando Fidel Castro se notificó, los citó para que le narraran la experiencia, y les propuso hacerlo audivisual. En el 2003 lo pidió Chávez, y a partir de entonces se ofrece al mundo, actualmente está en 28 países.

-¿Cuándo llega a la Argentina?
-Lo trajimos cuando empezó en Venezuela y después de un año se grabó con actores argentinos y se adaptó. Todo comenzó a partir de nuestro trabajo en las organizaciones de base, donde nos fuimos encontrando con problemas de analfabetismo en comunidades de pueblos originarios o en zonas muy humildes del gran Buenos Aires. Con mucho esfuerzo -porque no somos un país donde se haga masivamente como en otros- ya tenemos 18.045 alfabetizados. Aquí se hace a través de las organizaciones o los municipios más pequeños. En los otros países han hecho convenios oficiales y se hace a nivel estatal, el único país en que lo coordina una ONG es Argentina.
Todos trabajan voluntariamente, el programa vuelve a elevar los valores de la solidaridad, de la voluntariedad, y donde hay dinero se pierde la esencia. Esta es una tarea social, siempre tratamos de llevar la pluralidad, que nadie quede fuera.

-¿El Estado los apoya?
-Tenemos 50 acuerdos gubernamentales con municipalidades, inclusive con la Provincia de La Rioja, pero no llegamos a tener convenio con el Estado nacional. Cuando hacemos convenios, pedimos que el Estado financie los gastos operativos del programa para que el plan funcione: los materiales, la alimentación, el combustible para el auto cuando se debe recorrer una provincia. Los únicos dos lugares donde podemos garantizar el trabajo sin presencia del Estado es en las provincias de Buenos Aires y Córdoba, porque el programa necesariamente tiene que estar seguido por un asesor, un pedagogo o un equipo técnico nuestro.

-¿Qué características tiene el método?
-El programa son 65 teleclases de media hora realizadas por actores, cuatro personas analfabetas y la maestra recrean lo que sucede en un centro de alfabetización, y un locutor que pregunta por qué concurren y qué le puede haber pasado a cada uno de ellos. No sólo se aprende a leer y escribir sino que se van dando otras pautas de vida, porque hay que vacunar a los niños, porque no hay que tener basura en la casa, cuestiones que tienen que ver con elevar la calidad de vida.
Son clases de una hora y lo ideal es que concurran de lunes a viernes, una clase por día, y en tres meses y medio un adulto iletrado puro puede leer “bastante bien”, está pensado en lo mínimo, es el primer puntapié. El programa da la herramienta básica de la lecto-escritura y la necesidad de seguir estudiando, el gran desafío después es cómo lograr que se inserte en el sistema educativo, cómo se articula con la escuela de adultos o con algún taller literario.
El método de alfabetización a través de los medios de comunicación audiovisuales desarrollado ha contribuido a revertir esta realidad en un menor espacio de tiempo y con bajos costos.

-¿Qué diferencia al “Yo sí puedo” del resto de los métodos de alfabetización?
-La experiencia de Cuba de tantos años de alfabetización en su país y en otros, los llevó a comprender que al analfabeto no se lo puede llevar a la escuela, porque la escuela ya lo excluyó en algún momento, hay que llevar la escuela a la casa, al barrio.
Tiene que ser algo corto y que aprenda rápido, para que se dé cuenta de que “sí puede”, de que “todavía puede”. A diferencia de otros programas, que son presenciales, este es audiovisual y está pensado para una alfabetización masiva. Tiene una base pedagógica que se sustenta en los números, es alfa numérico, se aprenden las letras a través del conocimiento que se tiene de los números, no es por orden alfabético ni por orden númerico, sino por el orden de uso en nuestra lengua. Empiezan por las vocales y en la clase trece ya pueden escribir una palabra; si la persona se quedó hasta ese momento, es muy difícil que se vaya después. El programa se llama yo, sí puedo, para reafirmar la autoestima de la gente.

-¿Quiénes lo aplican y como se capacitan?
-Al que alfabetiza le llamamos facilitador, porque en verdad facilita el proceso de enseñanza- aprendizaje entre el grupo y la maestra que está en la tele. La clase, el contenido pedagógico está en la tele. El facilitador pone lo humano, lo local, dispara el debate de lo que se dijo en la tele y qué pasa ahí en ese barrio. No se necesitan, como en otros programas, conocimientos de psicología, sociología o manejo de grupo, de modo que el facilitador puede ser una persona con primaria completa, por lo que es mucho más fácil ponerlo en práctica.

-¿Cuáles son los cambios que se van dando en las personas alfabetizadas?
-Al principio, lo más difícil es convencerlos de que tienen que estudiar y porqué los va a beneficiar estudiar. Una vez que se logra, el programa funciona solo. Después el 90% quiere seguir estudiando.
Un porcentaje va a llegar a la escuela, el otro no. Hay experiencias en algunos lugares que lograron descentralizar la escuela y cuando terminan varios centros pueden pedir el maestro. Mucho va a depender, en la segunda etapa, del maestro que les toque, porque todo tiene que ver con el vínculo, la mayoría es gente golpeada a la que le ha pasado de todo, y el vínculo y la contención son fundamentales.

-¿Cuáles son los índices de analfabetismo en nuestro país? ¿Qué provincias tienen las tasas más altas?
Chaco, Formosa, Jujuy, Santiago del Estero, Misiones. Sucede que no son uniformes, quizás la estadística es un 4 o un 5%, pero al alejarnos de la capital de una provincia encontramos que el índice es altísimo. Acabamos de declarar Maimará, en Jujuy, “Territorio libre de analfabetismo”, la Unesco reconoce un territorio libre de analfabetismo con menos de un 3%, entonces, en lo global, este país esta libre de analfabetismo, pero en lo regional no.

-¿En qué provincias tiene más presencia?
-Estamos en diez provincias en este momento. A Chaco y Formosa todavía no llegamos, lamentablemente. Las más golpeadas, las más humildes, son las que les resulta más difícil resolver lo que nosotros necesitamos: la casa, la comida del asesor. Cuando se abre el programa en un lugar, se pide que haya un equipo de su gente que se haga responsable del mismo. En la práctica, a veces el asesor termina haciéndose cargo de la que no es su función, pero si no, el programa no se motoriza.

-¿Se puede acabar con el analfabetismo?
-Estamos seguros de que por cómo está el mundo, el cambio climático que no se está pudiendo parar, por las guerras que no se están pudiendo detener; o el mundo toma conciencia a través de la educación que le da las herramientas para poder pensar y construir otro mundo o no hay más mundo; entonces desde ese lugar es que está pensado el Yo sí puedo, y creo que desde ese lugar lo premió la UNESCO. Logró erradicar el analfabetismo en Venezuela, en Bolivia, en Nicaragua y, en dos años, se lo propone en Ecuador.
El plan va enriqueciendo cada nuevo lugar, le va poniendo su condimento, lo han hecho en braile, se está adaptando para escuelas especiales, en cada país es diferente, el Yo, sí puedo ya es de los pueblos.
 

Suscribirse

Información requerida

Información para suscripción a boletín por e-mail.

Información opcional

Estamos armando Proyecto Sur en todo el país. Dejanos tus datos para contactarte cuando haya información relevante para tu ubicación.

Enviando información. Por favor, aguarde.

Información enviada con éxito.

Error al enviar información. Por favor, reinténtelo más tarde. Disculpe las molestias.

InfoSUR TV

Invitación al 2do Foro Emancipador "Inseguridad, violencia y delito organizado"



InfoSUR
Edición impresa

Última publicación
Jueves, 22 de julio

Descargar en
formato PDF

Campañas

Se permite la utilización total o parcial de los artículos citando la fuente
© 2010 Copyright Infosur - Todos los derechos reservados