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Fuerte rechazo a la política de ajuste de parte de Pino Solanas

El senador nacional de Proyecto Sur dejó fuertes definiciones en su intervención en la Cámara Alta

El senador de Proyecto Sur, Fernando Pino Solanas, cuestionó el paquete de leyes que el Gobierno presentó en el Senado al señalar "¿Cuál es la justificación del apuro? Siempre nos opusimos al debate exprés. Hoy se votaron pavadas, parches de un viejo neumático ya muy gastado, que es el déficit. Ninguna de estas reformas se mete con los reales problemas económicos de la Argentina, que todos queremos solucionar. Lo quiere solucionar el argentino de a pie que quiere volver a creer en su Patria y no puede hacerlo y por eso apuesta al dólar”.

Solanas agregó que “Cuando se votó la reforma previsional fuimos una de las pocas voces que planteó el atropello de una reforma rechazada por la inmensa mayoría del pueblo argentino, que no había sido enunciada en las campañas electorales de este año”.

“Nos duele el destino de la Argentina. ¿A dónde va éste país? O es una cabalgata al medio de precipicio en la noche todos cantando y contentos, o es un tren que a toda velocidad se estrella” dijo el senador.

“El Banco Central está asegurando tasas altísimas”, sostuvo Solanas y agregó que “es de una inmoralidad que no tiene nombre, una agresión financiera semejante a un acto de terrorismo económico contra la República”.

Para finalizar Solanas sentenció: “En los años noventa el ministro Dromi dijo: ‘No podemos hacer milagros, el país está arrodillado’ Nos hemos acostumbrado al endeudamiento. Hoy la cama está tentadora, estamos en el país acostados. Unos hacen la plancha, otros la siesta, y otros duermen esperando mejores tiempos. Es muy triste...”

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EL DISCURSO COMPLETO AUDIO Y VERSIÓN TAQUIGRÁFICA

Cuando se votó la reforma previsional fuimos una de las voces que planteó la enormidad antipopular que se iba a cometer impulsando una reforma rechazada por la inmensa mayoría del pueblo argentino y que no había sido enunciada en las campañas electorales de este año.

Lamentable episodio que hizo historia, porque no nos cansaremos de criticar la idea peregrina y provocativa de contestar a la violencia con más violencia, o provocar la violencia a piedrazos, porque eso le abre las puertas a la represión y a la justificación de todos los atropellos, más contando con el manejo del aparato comunicacional como pocas veces se ha visto en la Argentina.

Este diciembre se coronó de manera lamentable con una represión que nos retrotrajo a un pasado que creímos que estaba definitivamente superado, el fantasma del 19 y 20 de diciembre. Incomprensible, para el ciudadano común, tanta vocación represiva, ligado a una campaña de demonización de los pueblos originarios, y de la invención de un nuevo enemigo.

Verdaderos desatinos que seguramente esconden otros designios. En aquella votación del Senado nosotros criticamos duramente, nadie deja de comprender que las provincias fueron acorraladas en estas décadas, que la coparticipación estaba atrasadísima.

Entonces cómo no comprender a las provincias, de aprobar medidas infames, no es exagerado el argumento, es una enorme mentira pensar o decir que la Argentina no tiene recursos para afrontar su déficit fiscal. Es una mentira.. No es el único camino. La Argentina tiene recursos pero hay sectores que hicieron ganancias extraordinarias.

Como por ejemplo el sector bancario que superó los dos dígitos con las tasas usurarias con los descubiertos a cuenta corriente. ¿Y las petroleras? El festín del subsidio a las petroleras y el invento de 7,5 dólares el millón de BTU, el gas más caro del planeta, una cifra que anualmente pagaron los consumidores, tractoristas y camioneros.  Hemos pagado en los últimos años 5 y 6 millones de dólares directos.

La protesta popular se pretende combatir con despliegue represivo, es injustificable. Como lo es que se quiera pasar por encima de los códigos procesales penales. Lo que hemos sufrido persecuciones somos los mejores en valorar la paz y la mayor calidad democrática e institucional. Por eso hemos denunciado muchos actos de corrupción del gobierno anterior, a nadie le quepa duda.

Nunca le sacamos el cuerpo a la defensa de una Argentina democrática, plural y respetuosa de sus instituciones y sus códigos. Llevar preso y en piyamas al peor de los enemigos o adversarios, sin condena, es absolutamente repudiable. Nosotros tenemos que dejar un mejor país a los que vienen, y ese país es para todos. En épocas de Alfonsín dejó una gran lección: cuando hubo que poner en ejecución los juicios a los responsables del terrorismo de Estado se juzgó con tribunales ordinarios. En el mundo y en las universidades europeas se pone como ejemplo los juicios argentinos.

Yo me opuse en el pasado a los debates exprés. Cuál es la justificación del apuro. Hoy se votaron pavadas, parches de un viejo neumático ya muy gastado, que es el déficit. Ninguna de estas reformas se mete con los reales problemas económicos de la Argentina y que todos queremos solucionar. Lo quiere solucionar el argentino de a pie que quiere volver a creer en su Patria y no puede y por eso apuesta al dólar.

La reconstrucción de la confianza es responsabilidad de todas las fuerzas políticas, ser serios de una vez por todas. Por eso nos opusimos y nos oponemos a los debates exprés.

Nos duele el destino de la Argentina, a dónde va éste país. O es una cabalgata al medio de precipicio en la noche todos cantando y contentos, o es un tren que a toda velocidad se estrella.

¿Cómo es posible hablar de las inversiones, estamos hablando de inversiones a industrias? El Banco Central está asegurando tasas altísimas en dólar. Esto es de una inmoralidad que no tiene nombre, yo le diría más, es una agresión financiera semejante a un acto de terrorismo económico contra la República. Si a esto le sumo que la idea que tiene el Gobierno es cubrir el déficit con endeudamiento, no hay ninguna familia de la tierra que piense el crecimiento viviendo de prestado.

Argentina creció cuando privilegió la capitalización nacional. Digo, cuando se capitalizaba el excedente de la riqueza que producía. Quién financió la primera industria de hidrocarburos: con ningún dólar prestado, Mosconi multiplico el capital original. Hoy la Argentina recibir inversiones de un 30 por ciento durante los próximos 10 años para poder crecer.

En diciembre del ‘49 se inauguraba el Yacimiento Comodoro-Buenos aires, había proyecto, y cuando se analiza este plan se da cuenta que no hay proyecto. Cómo se justifica pasarle esto a las generaciones futuras. No en vano el Financial Times premió este año el bono a  100 años, al 7,8 % de interés anual. Esta dirigencia no le tiembla la mano en firmar un empréstito así, endeudando a 4 o 5 generaciones.

Van invertir en la Industria Naval apenas 136 mil pesos y para colmo el Gobierno vetó dos artículos del Fondo de la Industria Naval provocando un desfinacimiento para la reconstrucción del sector que podría generar cientos de fábricas subsidiarias. Mientras tanto seguimos pagando 7 mil millones de pesos en fletes.

En los años noventa un ministro dijo, no podemos hacer milagros, el país está arrodillado (Dromi). Nos hemos acostumbrado, la deuda es uno de esos virus de costumbre. Hoy la cama esta tan bien hecha y tentadora, estamos en el país acostados, unos hacen la plancha, otros hacen la siesta, y otros duermen esperando mejores tiempos. Es muy triste...

 

POR Prensa


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